FIESTAS PARA CELEBRAR LO QUE YA HA OCURRIDO EN NUESTRO FUTURO

 
      Hemos heredado un concepto de fiesta que está siempre referido al pasado, como el mismo concepto de cultura; es necesario empezar a cambiar esto. El paradigma en el que hemos sido educados está basado en el materialismo y esto nos lleva a creer que sólo vivimos lo que recordamos haber hecho empleando nuestro cuerpo físico, de esta forma si me imagino un futuro anhelado con todo lujo de detalles no creo haberlo vivido, situando así lo imaginado en el mundo de lo no real. Esto no es así en los Nuevos paradigmas del Conocimiento, que no están basados en la materia como origen de todo, sino en la sutil conciencia.
     Si nos vivimos como conciencia todo lo que imaginamos forma parte también de nuestra realidad, así cada vez que viajamos con nuestra imaginación al futuro lo hacemos a una realidad paralela a la de nuestro cuerpo físico, sin embargo como en el proceso empleamos a nuestro cerebro y éste segrega, como consecuencia de nuestros pensamientos, múltiples compuestos químicos, nuestro organismo también participa en una pequeña parte de nuestra expedición al futuro.

Nuestro futuro es una auténtica realidad a la que podemos saltar con nuestra conciencia, como Mary Poppins y sus compañeros hicieron sobre una pintura, que cobró vida al sentirse habitada por una conciencia humana que se sabe más que materia. Hemos de desmaterializar el concepto de ser humano para poder vivir el futuro como parte de nuestra realidad cotidiana, una realidad paralela a la de nuestro cuerpo físico.

     Se ha hablado mucho del poder del ahora, pero la verdad es que como conciencia que somos estamos constantemente habitando tanto nuestro pasado como nuestro futuro, así pues tenemos un poder del pasado y un poder del futuro, que sabia y conscientemente empleados nos pueden ayudar a ampliar nuestra vida a dimensiones de las que la educación que recibimos nunca nos habló: se abre ante nosotros todo un mundo nuevo para una humanidad muy distinta. En este nuevo mundo no será extraño tener fiestas en las que se celebre un futuro aún no encarnado, pero sí vivido desde nuestro poder del futuro. También tendremos un concepto de cultura no sólo referido al pasado, a las personas se las educará para ser creativos culturales y, por lo tanto, con parte de su presencia en futuros probables: la imaginación se entrenará como pasaje a esos futuros, sabiéndonos conciencia capaz de vivir en mundos no físicos, de esos mundo sutiles traeremos información para encarnarlos con nuestro cuerpo físico. El Paradigma de la Conciencia nos ha de llevar hacia una humanidad increíble, llena de sorpresas, en la que cada ser humano podrá brillar con luz propia.
    ¿Qué te parece, querido lector, empezar a vivir tus futuros anhelados como realidades paralelas a las que vives con tu cuerpo físico..? De esta manera podrás hacer realidad aquello que un sabio del pasado dijo: "creed que lo habéis obtenido y se os concederá", o tal vez deberíamos decir: vívelo en el futuro como una realidad y lo encarnarás en tu presente."




¡ PERMÍTETE IR MÁS ALLÁ DE TUS LÍMITES !


      Hemos sido educados para desconfiar de todo aquello que no es capaz de explicar nuestro sistema de creencias, llegando incluso a censurarlo, de esta forma este sistema se protege a sí mismo, cortando el paso a cualquier posible cambio en la forma de ver al mundo y al ser humano, es el sistema inmunitario de nuestras creencias.
   Ha llegado el momento de superar la barrera de protección de nuestras creencias, para así dejar de estar sometidos a ellas. Su sistema inmunitario es muy hábil: nos hace sentir miedo cuando pisamos la raya de lo prohibido, si esto falla entonces nos hace sentir culpables a través de la moral o de la pertenencia al clan, así logra mantener al "rebaño" en su redil.

Cuando alcanzamos un cierto nivel de autoconocimiento y el anhelo de ser auténticos es más fuerte que el sistema de pertenencia al clan, una fuerza interior nos impulsa a liberarnos de los límites en los que nuestra educación nos ha encerrado; nuestro sistema de creencias se nos ha quedado tan pequeño que nos ahogamos en él: ha llegado el momento de saltar de la "pecera", de pisar las rayas que el "rebaño" no se atreve.

     Querido lector:  ¿qué raya prohibida podrías pisar hoy mismo … ? Te recomiendo empezar por una de las más fáciles, y luego ir aumentando la dificultad en días posteriores. Para lograrlo puedes recurrir al poder de tu adolescente interior, él sabe siempre cómo encontrar la forma para situarse sobre lo prohibido ¡Ánimo, permítete ir más allá de tus límites!
  





NO HAY QUE CONFUNDIR PRESENCIA CON VIVIR EL AHORA

 
      Nuestra presencia, más allá de nuestro cuerpo físico, puede estar en cualquiera de los tres tiempos: pasado, presente o futuro. En español el hecho de llamar presente al ahora ayuda a generar la confusión entre presencia, que es algo que trasciende lo temporal, y el ahora. No tiene sentido hablar del poder del ahora, sino del poder de nuestra presencia, que puede habitar cualquiera de los tres tiempos. Si el futuro no fuese algo tangible para nuestra mente y sentir, no podríamos detectar en nuestro interior los sueños y anhelos que al realizarse en el ahora, con el auxilio de la experiencia del pasado, nos han enriquecido como personas y como humanidad.

El pasado y el futuro no han de ser una carga, para ello es necesario limpiarlos de miedos y proyecciones de nuestros estados de necesidad. Hay que reinterpretar nuestro pasado hasta que logremos embellecerlo, de esta forma despejaremos nuestro futuro de limitaciones del pasado. Una vez vayamos avanzando en este proceso serán nuestros "nuevos" pasados y futuros quienes nos empujen y propulsen en la dirección de nuestros sueños, de los anhelos de nuestro corazón auténtico.
     Si hay tres tiempos no es para que uno prevalezca sobre el otro, sino para que puedan relacionarse y enriquecerse entre sí, a través, claro está, del poder de nuestra presencia en los tres. Si en las tradiciones espirituales y en la llamada Nueva Era se ha dado prioridad al ahora es por una de las leyes de la Dualidad: dar brillo a una parte de un todo a costa de quitárselo a las otras partes, si nos fijamos bien veremos como este principio del paradigma, en el que todos hemos sido educados, está expresándose constantemente a nuestro alrededor; de hecho a veces se ha dicho, en el tema que nos ocupa en este escrito, que el tiempo que no existe es el ahora, puesto que no se puede acotar temporalmente: en el momento que queremos medirlo estamos o bien en el pasado o bien en el futuro. La explicación a esto está en el hecho de que el ahora actúa como un eje de simetría entre el pasado y el futuro, es como si éstos fuesen las hojas de un libro, con dos dimensiones, y el ahora fuese como una línea, esto le da a este último un carácter diferente a los otros dos tiempos, pero no le quita importancia y mucho menos lo hace inexistente.

Los tres tiempos, iluminados por nuestra presencia,  pueden interpretar una bella danza, sin  jerarquías entre ellos nos darán lo mejor de cada uno.



TU CÁPSULA DEL TIEMPO

        
     En ocasiones cuando se pone la primera piedra de un construcción con gran alcance social se hace un acto en el que se entierra una caja con periódicos del día y objetos del momento, es un testimonio de que lo que allí hoy se construye tendrá una trayectoria en las líneas del tiempo, este acto se conoce con el nombre de la cápsula del tiempo.
    Te propongo, querido lector, que crees tu propia cápsula del tiempo, pero con un destino muy diferente; en ella pondrás un escrito en el que narres todo lo que quieres cambiar de tu vida a un año vista, dando cuenta de los medios que vas a emplear para lograrlo, es una forma de alinearte con futuros anhelados, que lo que sientas, pienses y hagas sea como un rayo láser apuntando a la diana deseada. Guarda a buen recaudo tu cápsula del tiempo, la abrirás dentro de un año. Ahora empieza tu "viaje", como buen capitán necesitarás un libro de bitácora en el que apuntar todas las incidencias, en él han de constar cómo van resultando los planes programados para cambiar tu vida.

Crea el futuro que anhelas planificándolo hoy,  nadie puede ser dueño de su presente sin serlo de su futuro. La cápsula de tu futuro es un compromiso con tu poder creador, una forma de sentir una estrella guía en tu vida, que permanece siempre ahí sin que ninguna tormenta pueda borrarla del firmamento.

       Transcurrido el año abre tu cápsula del tiempo y examina lo que fue tu proyecto, toma nota de lo que no has conseguido y haz un diagnóstico objetivo de lo que ha podido fallar ayudándote de tu cuaderno de bitácora, a partir de aquí crea nuevos planes para obtener lo que deseas, esta vez a sólo tres meses vista, ya cuentas con una experiencia que te permite diseños más precisos. Lo importante de todo este proceso es que aprendas a vivir como el creador de tu vida, con derecho a equivocarte cuantas veces sea necesario, insistiendo en la claridad de tus intenciones para que tu inconsciente, la clave de todo gran cambio, se dé por enterado de que quieres vivir como soberano de tu existencia y que, de esta forma, renuncias a todo tipo de papeles victimistas que te separen de tu propio poder y sabiduría. Proyecta tu vida y no permitas que las circunstancias u otros lo hagan por ti ¿A qué esperas …?, empieza a construir tu cápsula del tiempo …
  
  
  

UN NUEVO COMPROMISO CON LA VIDA: CAMINAR SIN LOS PEAJES DEL ESFUERZO


    El conseguir las cosas con esfuerzo habla de nuestro desalineamiento interior. Como hemos sido educados para aprender y vivir desde el no armonizar lo que pensamos, lo que sentimos, lo que anhelamos, lo que decimos  y lo que hacemos no nos queda más remedio que hacer las cosas con esfuerzo. Si queremos superar esta barrera  es necesario que cambiemos nuestra forma de aprender y de crear nuestra vida, nuestras actuaciones han de estar centradas en la coherencia, de forma que todas nuestras partes apunten a la vez hacia nuestro objetivo del momento, el camino común por el que han de caminar todas estas partes, como si de un rayo láser se tratase, es el de disfrutar de lo que hacemos.


Alinear todas nuestras partes en la dirección de nuestro corazón es caminar hacia nuestra propia luz, es andar pasos de felicidad, es sentirnos auténticos, es crear nuestra vida sin los peajes del esfuerzo.
    

    La sabiduría consiste, en última esencia, en saber encontrar ese camino de gozar del encuentro armonioso con todo lo que somos, lo que fuimos y lo que podemos llegar a ser, en el canto unido de lo que sentimos, lo que pensamos, lo que anhelamos, lo que hablamos y lo que hacemos. Desde esta melodía la vida con esfuerzo ha de ir dando paso a la vida apasionada en la que el cansancio ya no es una rutina, sino el aviso de que hay que cambiar de juego, es decir, de que sigamos siendo fieles a nuestro compromiso de disfrutar de la vida.