LAS CREENCIAS COMO ESPACIO CREADOR DE NUESTRA MENTE

       
                         
               
              LA MAGIA DEL CORAZÓN REVELA LO VERDADERO

      Bendecir la vida es llevarla a nuestro corazón y convertirla en verdadera





   LAS CREENCIAS, LOS OJOS DE LA MENTE

   Una parte de la verdad no es la verdad, por eso nuestra mente necesita de las creencias para crear e interpretar lo creado
          





             
           DE LA LUZ DE LAS CREENCIAS A LA DEL CORAZÓN

     La mente crea sus realidades a través de la luz que las creencias proyectan sobre ella, por eso un mismo fenómeno puede ser percibido como dos distintos e incluso contrapuestos.  La dualidad hace uso de esto provocando enfrentamientos entre nosotros, para escapar de su poder basta ver al otro más allá de sus creencias y de las nuestras;  esta visión se consigue mirando desde el corazón, que tiene el don de integrar todos los colores.





         
                                            
SUCEDÁNEOS  DEL AMOR  

   Al  igual que el cerebro crea imágenes con una luz que ni tan siquiera le llega, nuestras creencias construyen un sucedáneo del amor sin sentirlo, cuya falta de autenticidad queda al desnudo por los juicios que inevitablemente le acompañan

           


             
       DEJAR LIBRE A NUESTRO MIEDO PARA QUE DEJE DE SERLO

    Cuando la inocencia abre la puerta prohibida y mira cara a cara al miedo, éste se libera de su puesto de guardián de creencias y salta de alegría, soñando en ser otras cosas, como el hielo cuando es liberado de su sólida cárcel, por el sol del verano, y puede cantar sus anhelos en los ríos

   
                                              
                                      CABALGANDO LA SORPRESA

      Sabemos que una mirada se agota cuando la vida deja de sorprendernos, entonces es el momento de  explorar otras direcciones, de aventurarnos en ignotos territorios, de hacernos preguntas diferentes, en definitiva, de sentirnos nacer en una nueva mirada: la sorpresa continúa …

                          
                      
                      EL CAMINO HACIA EL CORAZÓN Y SU MÚSICA 

    Lo que nos impide vivir según nuestros auténticos sentimientos son las creencias limitantes que habitamos. Pore eso, para poder vivir desde el corazón, desde nuestra propia luz, es necesario crear entre todos un nuevo territorio mental de creencias, una nueva cultura planetaria que nos haga sentir ciudadanos del mundo; los Nuevos Paradigmas del Conocimiento  son la música ideal para iniciar este maravilloso camino creativo.
  
                                            

    
  
      MIRAR AL OTRO DIRECTAMENTE, SIN DESLUMBRES

       Si fijamos nuestra mirada en el sol de las creencias, que se alimenta de  la dualidad, veremos al otro como un reflejo de  nuestros juicios y, deslumbrados, nos perderemos su auténtica grandeza. Si lo contemplamos sin dejarnos deslumbrar por lo que esperamos de él y mirando directamente a su luz, no dejará de sorprendernos con cada mirada
    
                                      
        


     
CONSTRUYENDO CREENCIAS QUE ACOJAN A NUESTROS SUEÑOS

   Para hacer realidad nuestros sueños necesitamos edificar las creencias en las que puedan nacer a nuestra mente y, así, germinen los pensamientos que guiarán nuestros pasos.  Estas creencias deben ser construidas con los ladrillos de la confianza, para que estén a salvo de las tempestades de la duda. La arcilla para fabricarlos sólo se encuentra en nuestro corazón.

    En la foto una escena de la película  "El constructor de sueños" 
   
   
     
   
                                               UN NUEVO NACIMIENTO

   Durante generaciones el ser humano ha sentido una  enorme y fría soledad, la que provoca la separación del ego de su ser, de su corazón espiritual; ha sido como vivir esperando el Sol del amanecer. Ello le ha hecho buscar su seguridad en las creencias, a las que ha dado vida poniendo su conciencia en ellas. Cada cultura le ha proporcionado un paradigma, un conjunto de creencias que hace que toda una sociedad  camine en determinadas direcciones.
     Ahora, nos encontramos ante un amanecer olvidado y que, sin embargo,  no hemos dejado de anhelar. Los Nuevos Paradigmas del Conocimiento traen creencias que permiten la comunicación entre el ego y nuestro corazón, abriendo un canal, a modo de banda ancha, que nos permite acceder a un mar de sabiduría y, a la vez, a la sensibilidad y poder de nuestro propio corazón.
     Desde esta conexión, las creencias de nuestro ego son meros espacios creadores para nuestra mente, que podemos cambiar con libre albedrío, ya que depositamos nuestra seguridad en algo que está más allá de las creencias familiares, religiosas, culturales, científicas  …  El nuevo centro de seguridad, a salvo de cualquier “ataque”, es nuestro propio corazón.  El camino para conseguir todo esto nos conduce a un nuevo nacimiento: el  del ser humano empoderado.

     


     
  
  
                  SOÑAR ANTE LAS ESTRELLAS, ALGO INFALIBLE 

     Cuando escuchas la música de tu corazón y la interpretas ante las estrellas sientes que todos tus sueños son posibles.
     Para que nuestra mente no ponga obstáculos a este sentir que nos engrandece es necesario ampliar sus creencias, así nuestros pensamientos estarán a la altura de nuestros sueños. Desde esta amplitud, en vez dejar problemas a nuestros hijos sembraremos en ellos el deseo de sentirse creadores de un nuevo mundo, les daremos alas en lugar de cadenas.
     Te invito esta noche a mirar a las estrellas como nunca lo has hecho, abriendo tu corazón, silenciando tu mente y dejándote soñar …  ¡Los resultados son increíbles! ¿Te atreves a probarlo … ?



  
                                                  
                    OBSERVANDO A LAS MADRES DE NUESTROS PENSAMIENTOS

   Reírnos de nuestros propios pensamientos nos eleva más allá de nuestras creencias, nos permite conocer sus límites e incluso burlarlos.
   Se ha señalado como un gran objetivo educativo enseñar a pensar por uno mismo, pero esto de poco sirve si no reconocemos las creencias desde las cuales pensamos. Las creencias, disfrazadas de verdades, cercan nuestra inteligencia, por eso enseñar a reconocer sus límites es de vital importancia en una educación que pretenda crear ciudadanos libres y creativos.
   Te invito a tratar de observar en los demás y después en ti mismo-algo más complicado- desde que creencias pensamos, hablamos y actuamos, entendiendo por creencias las madres en las que se gestan nuestros pensamientos. Es una actividad llena de grandes descubrimientos, que fomenta el espíritu científico en nuestra vida cotidiana y que tiene como premio poner alas a nuestra inteligencia. ¿Te animas a jugar … ? 

      

   
 
  
LA ZONA “SALVAJE”,  UNA OPORTUNIDAD PARA SENTIRNOS MÁS ALLÁ DE NUESTRAS CULTURAS

      ¿Qué pasaría si en el huerto de nuestra mente dejásemos una parcela salvaje, en la que no plantásemos ninguna semilla que otros nos hubiesen pasado?  ¿Lo que creciese en ella tendría sentido llamarlo malas hierbas …?
    Lo que no sabemos cómo usar lo llamamos inútil, pero en realidad es todo lo contrario porque nos habla de nuestra ignorancia, de los límites que estamos poniendo a nuestro pensar. 
    Estamos tan acostumbrados a repetir pensamientos y argumentos de “autoridades” que los vivimos como si fuesen nuestros. En algún momento decidimos que en nuestro huerto sólo se plantaría lo que nos hace sentir seguros, aquello que nunca nos pueda indigestar, no por casualidad las creencias comunes de una sociedad se llaman cultura, de cultivo. Pero hay venenos que actúan a muy largo plazo, por acumulación en nuestro organismo, tardan tanto en hacerse síntomas visibles que cuando estos aparecen no los ligamos con lo que habitualmente comemos, son los venenos de toda una cultura.
    Tal vez si dejamos una parcela salvaje en nuestro terreno, de forma natural crezcan algunas hierbas medicinales, por supuesto que nadie nos las habrá recomendado tomar, tendremos que confiar sólo en nuestro sentir para decidir si las ingerimos o no. Si regamos con la presencia de nuestro corazón a este reducto de la inocencia cultural, nos sorprenderá en la primavera con la belleza del arco iris de mil flores salvajes, es el fruto de la libertad …
    ¿Quién habrá puesto las semillas en nuestra zona salvaje …? ¿Habrá sido nuestra propia sabiduría …? 
     
  
   
          
      LIBERARNOS  DEL CARRUSEL DE NUESTROS PENSAMIENTOS


   Cuando pensamos lo hacemos siempre bajo unas premisas que hemos aceptado inconscientemente, son un cerco a nuestros pensamientos, que impide que estos se desparramen sin dirección: estos cercados de nuestra mente son las creencias.
  Las creencias son el espacio creador de nuestra mente, permiten que nuestros pensamientos se alineen con los de otros, haciendo posible grandes creaciones culturales, científicas, tecnológicas, espirituales … Son imprescindibles para que nuestros pensamientos tengan la capacidad de convertirse en creaciones. Desde esta mirada, la idea de progreso es relativa, ya que las creaciones que realice una determinada sociedad no tienen más remedio que ir en la dirección de los grandes mitos que la conforman. Se progresa no como un bien en sí mismo, sino como respuesta a unas expectativas culturales. Así, no tiene sentido decir que una cultura está más avanzada que otra: todas progresan hasta consumar sus propios mitos … después mueren o se recrean con otros nuevos. Esto está pasando con el mito materialista en la mira occidental, que para muchos ya ha consumido su tiempo, si bien su inercia es aún muy poderosa.
    En el ámbito personal, cuando nos encontramos en una realidad no deseable, de la que no sabemos salir, es porque nuestros pensamientos nacen siempre dentro de unas determinadas creencias que están limitando la expresión de nuestro sentir; es como si fuésemos subidos en un tiovivo dando vueltas y más vueltas, cansados del mismo paisaje, mareados por la falta de aire, agotados de pensar siempre lo mismo …
    La solución nos la dio Mary Poppins cuando decidió salir del carrusel cabalgando los caballitos del tiovivo …  viviendo grandes aventuras, descubriendo nuevas miradas a los niños, y sobre todo disfrutando de lo vivido. Si queremos salir de una realidad agobiante tenemos que hacer lo mismo: abandonar el carrusel  de nuestros pensamientos, las creencias sobre nosotros y la vida que nos han encerrado en algo que al principio nos parecía divertido, pero que ahora nos aburre. Las creencias son un lugar para pensar, no algo con lo que nos tengamos que identificar, si nos hacemos más pequeños que nuestras creencias terminaremos atrapados en el carrusel de nuestros pensamientos.

      
  

     
 
  
                             NUESTRO PROPIO CAMBIO CLIMÁTICO

      Los sentimientos que nuestras creencias no aceptan son congelados para que no puedan fluir como emociones. Con los años vamos formando un océano de hielo: el Ártico de nuestras sentimientos no expresados.
       A veces permitimos que un terapeuta, subido en el globo de la objetividad, visite nuestros hielos: es la fría mente opinando sobre nuestros males. Su diagnóstico puede tranquilizar a los pensamientos que nos inquietan, pero sin embargo la temperatura de nuestro termómetro emocional sigue bajo cero.
     ¿No sería mucho más lógico ir a la educación que hemos recibido y trascender las creencias que ponen cerrojo a nuestro sentir? Las culturas, las familias, las religiones, las ciencias … siembran creencias en nuestra mente, pero éstas no nos definen, tan solo nos separan a unos de otros y terminan creando el clima emocional de nuestra vida
   Lo que revela nuestro ser único es nuestro sentir, cada vez que lo congelamos nos negamos nuestra propia esencia y, con ello, el sentirnos creadores de nuestra vida.
    Con frecuencia nos preguntamos porqué no poseemos el valor para cambiar una vida que no nos llena, en el fondo no es falta de valentía sino de fluidez; mientras tengamos congelados los sentimientos, que verdaderamente nos definen, no tendremos el impulso para andar el camino que nuestro corazón anhela.
    ¿Qué te parece iniciar tu propio cambio climático, derretir los hielos de tu ártico y dejar de mirarlos desde el globo de una “seguridad” que niega tu esencia …? ¿Te animas … ? 

     
  

  
 
  
LA IMAGINACIÓN DA VIDA Y COLOR A NUESTROS PENSAMIENTOS

     Pensar sin imaginación es como zambullirse en una piscina con agua tratada para eliminar la vida: los pensamientos se vuelven recurrentes, repetitivos, estancados,  manteniéndonos atados a las creencias imperantes, las citas de los demás se confunden con la verdadera sabiduría, que siempre brota de nuestro propio interior ,,, en definitiva, son pensamientos sin vida.
    Pensar desde la luz de la imaginación es como sumergirse en un mar tropical llenos de colores y de vida: los pensamientos nos liberan de las creencias limitantes, nos propulsan a descubrir nuevos potenciales en nosotros, nos hacen sentir creadores … en definitiva, pensar se convierte en un deleite que nos aporta todo un arcoíris de contrastes, como la vida misma.
     Para que nuestros pensamientos tengan vida propia deben ser fecundados por nuestra imaginación. Por eso, imaginar debería ser la mayor de las herramientas pedagógicas. Con ella los maestros trascenderían cualquier temario limitante y no tendrían que supeditarse a una futura reforma educativa, que presuntamente les resolviese todos los problemas que hoy se viven como insolubles.
     Los educadores podemos elegir  de cuál de las dos maneras queremos  enseñar a pensar , ya que aunque hayamos aprendido en una piscina siempre podemos aprender a nadar en el mar. ¿A ti, padre, docente o educador de ti mismo dónde prefieres sumergirte: en el agua estancada de la piscina o en la libre del mar…

     
  

    
SENTIR LO INALCANZABLE,  UN CAMINO PARA ABRIR LA MENTE A NUESTROS SUEÑOS

     Sentir lo inalcanzable como propio es el primer paso para construir en nuestra mente unas creencias desde las que podamos pensarlo como alcanzable. Las creencias son imprescindibles para que nuestros pensamientos tengan dirección y no sean caóticos, pero a la vez limitan nuestra mirada.
      Ir en pos de nuestros  sueños nos obliga a construir nuevas creencias desde las cuales nuestra mente los pueda pensar como posibles y, así, dar los pasos adecuados para alcanzarlos. Por eso, ayudar a desvelar los sueños a nuestros hijos y alumnos es una forma de ampliar su mente y su imaginación, además de ser algo fundamental en el camino de educar para ser feliz.
      Los sueños no nacen de las necesidades del ego, sino de la generosidad de nuestros corazones, por eso la mejor manera de hermanar a toda la humanidad es una educación en la que se contemple a cada alumno o hijo como depositario de unos sueños que ha venido a entregar al mundo.
      La educación puede enseñar a gestar esos sueños en la mente, y hacer de cada ciudadano un creador de una humanidad en la que lo inalcanzable se convierta sólo en un límite temporal.
       ¿Te apetece sentir lo inalcanzable para ti como algo propio … ir más allá de las creencias en las que habitualmente piensas …? Si así lo haces habrás abierto la puerta que conduce a cumplir tus sueños más atrevidos… 

      


 
  
DEJANDO QUE EL CORAZÓN ALIGERE NUESTROS PENSAMIENTOS

   Tortuoso y largo suele ser el camino de regreso del agua al mar, sin embargo el del mar al cielo es directo, sin obstáculos, el Sol llama al agua y ésta sube sutilmente, sin esfuerzos. Igual pasa con nuestros pensamientos que recorren los largos caminos de la lógica, la crítica, las creencias, las citas de las autoridades, los prejuicios ... buscando soluciones, pero que sin embargo encuentran el sencillo, ligero e instantáneo camino de la sabiduría cuando se dejan evaporar por el sol de nuestro corazón,
   Cuando sientas tus pensamientos dentro de un laberinto sin salida, recuerda que no tienes porque continuar con ellos pegados al suelo que los vio crecer, mira hacia tu corazón y deja que tus pensamientos se evaporen hacia él, desde esta nueva ligereza las soluciones se harán visibles en tu mente. Pruébalo, es una agradable y útil sensación: sentir la ligereza de tus pensamientos ... 




 
   
 EL CONTRASTE DE LA VIDA Y SUS DONES


     En la misma esencia de la vida está el contraste, que proporciona a ésta sus  dos mayores dones: armonía y abundancia . El mundo artificial que hemos ido creando no goza de estos dones: hemos cambiado armonía por comodidad y abundancia por competitividad. Por eso nuestras casas carecen de la belleza de la naturaleza y nuestra sociedad no es sostenible.
    Es necesario que aprendamos de la sabiduría de la naturaleza, si queremos crear una cultura planetaria que goce de sus dones y que haga de lo artificial un enriquecimiento más de la naturaleza. El ser humano es natural, sus creaciones han de serlo también si no queremos que lo artificial menoscabe nuestra salud.
    Mientras nuestra sociedad sea competitiva no puede ser abundante, porque siempre habrá perdedores y ganadores. Mientras busquemos prioritariamente la seguridad de lo cómodo nos faltará la aventura de descubrir, sin la cual no es posible alcanzar una armonía entre seguridad y progreso..
   Las creencias que limitan los contrastes entre las personas-entendiendo estos dentro de una armonía y justicia -nos empobrecen, eso es justo lo que hacen las modas que se habitan sólo para ser aceptados en determinados grupos. Una cultura de contrastes es riqueza para todos, porque todos pueden resaltar
   Querido lector, ¿cómo anda de contraste tu vida …? 

       
     

  
  
                             NUESTROS AUTÉNTICOS COLORES

     Cada ser humano tiene unos colores que le caracterizan, que emanan de su propia esencia. La cultura, la familia y las presiones sociales en general hacen que nos vistamos con uniformas, con los cuales finalmente nos identificamos: yo soy español o catalán, peón o ingeniero, ateo o creyente, de este equipo o del otro, de izquierdas o de derechas … hay uniformes de todos los tipos, pero todos tienen en común que ocultan nuestra auténtica identidad, son los juegos de la dualidad, que nos separan y a la vez nos agrupan.
   Estas identidades postizas hacen que las personas puedan ser manejadas en grandes grupos según sus creencias, ya que haremos lo que sea por no perder nuestra identidad. Así se explica que tantas veces actuemos en contra de nuestro auténtico sentir.
    Mientras nuestro ego se identifique con creencias sobre él mismo y no con la esencia singular y única que le da vida, se encontrará siempre en peligro, en estado de necesidad, de ahí nacen todos nuestros miedos.
     Aprender a identificarnos no con nuestras creencias- los uniformes-, sino con nuestro sentir más profundo, equivale a dar al mundo nuestros verdaderos colores, a partir de ahí podemos regalar a la vida nuestro auténtico canto.
    ¿Te animas a quitarte uniformes … a mostrar tus colores e incluso a liberar tu canto …? El mundo entero lo espera … 

   



 
  
  
ATREVIÉNDONOS  A LEVAR ANCLAS CON LA SOLA BRÚJULA DE NUESTRO CORAZÓN

    Las creencias han sido como un puerto seguro para nuestra mente en el que hemos estado anclados. Ahora, podemos levar anclas  y vivir desde el corazón …
    Para sentirnos seguros mar adentro hay que habitar nuevas creencias abiertas a la aventura … Para que las viejas no nos frenen hemos de recuperar la inocencia del niño y la intrepidez del adolescente.
    ¿Te animas a surcar los mares desconocidos con la sola brújula de tu corazón …? Puedes empezar imaginándolo y haciendo visibles las creencias que te dejaron fondeado en el viejo puerto, para así pisar las rayas de sus prohibiciones e impulsarte con el viento de tu imaginación. ¿Qué te parece la propuesta, capitán …?



  

 
  
EL SER HUMANO ESPEJO, UN GRAN RECURSO EDUCATIVO

     Saber ayudar al otro a que reconozca desde dónde se mira a sí mismo y al mundo, sin contaminarlo con nuestra propia mirada, es uno de los grandes dones del maestro de corazón.
    Lo que nos limita es mirar desde nuestras creencias, por eso reconocerlas, hacerlas visibles a nuestra mente, es algo imprescindible para vivir desde la libertad, algo que un educador ha de priorizar.
     Nuestros pensamientos no nacen sin cercas (las creencias), les sería imposible, pues carecerían de dirección y de aplicación práctica. Lo fundamental es darse cuenta de estos límites y saber cuando hemos de sobrepasarlos, esto no nos lo puede decir un pensamiento que se haya originado dentro del “vallado”, ha de ser nuestro sentir hecho intuición el que nos impulse a saltar las barreras. Pero no tendremos energía para el salto mientras nuestra seguridad esté depositada en la creencia que precisamente vamos a transgredir. Por eso, para educar a ciudadanos libres es vital que nuestra seguridad personal no esté depositada en ninguna creencia o teoría científica, que tarde o temprano limitarán nuestros pensamientos, sino en nuestro corazón, más allá de los territorios de la mente. Aquí es donde entra la intervención del maestro de corazón, que ha de hacer de espejo para sus alumnos o hijos, desvelándoles, sin crítica, desde dónde piensan e invitándoles, con su propio ejemplo, a poner su seguridad en su corazón.
     Una cultura cuyas personas no depositan su seguridad en ninguna creencia, sino en su corazón, es inevitablemente una sociedad puramente democrática, y sus individuos merecen sin duda el título de ciudadanos libres. Para llegar a conseguir esto es necesario un enseñanza del autoconocimiento y unos educadores que sepan hacer de espejo, en el que sus alumnos e hijos puedan reconocerse como seres únicos, más allá de las creencias que temporalmente habiten.
     ¿Te animas a hacer de espejo, sin nada que lo empañe, como pueden ser tus propias creencias…? Ver como el otro se reconoce a sí mismo sin juicios en él es el mejor regalo para el “ser humano-espejo”. Pruébalo, es una sensación inolvidable … y un acto educativo de corazón.
   
   

      
     LA SABIDURÍA, CONSTRUCTORA DE PUENTES DORADOS


      El ingenio sin sabiduría construye puentes para ir hacia donde no sentimos estar, es la inteligencia sirviendo a creencias no sentidas. Querido lector, ¿cuántos puentes de estos tienes en construcción ...?
   Cuando decidimos pensando desde creencias limitantes estamos sirviendo a éstas, cuando lo hacemos desde nuestro sentir esencial actuamos como creadores de nuestra vida, la sabiduría entonces nos sirve la comida que nutre a la mente para que pueda entender nuestra decisión.
     La sabiduría aparece siempre que somos fieles a nuestro sentir esencial y hemos entendido que las creencias son habitaciones de nuestra mente, no verdades inmutables.
   Podemos elegir en cada caso la habitación adecuada a lo que deseamos sentir, y nutrirnos de pensamientos coherentes con ese sentir, en este estado los pensamientos tendrán nuestra propia fuerza e identidad y no estarán sirviendo  a creencias culturales, familiares, políticas, religiosas, científicas ...
    Si actuamos desde el sentir y con una mente abierta, los puentes que construyamos para alcanzar nuestros anhelos tendrán el color dorado de la sabiduría. ¿Qué te parece ir diseñándolos, sintiéndolos en tu corazón y abriendo la mente a ellos …? ¡Qué maravilla poder atravesarlos! 

  
   



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